La pregunta llega casi siempre con las mismas palabras. “¿Y eso aguanta un invierno de aquí, con la humedad que tenemos?”.
Detrás hay una idea razonable y equivocada a medias. Razonable, porque una bomba de calor saca energía del aire y parece lógico pensar que si el aire está frío no hay nada que sacar. Equivocada, porque el frío que estropea el rendimiento de una aerotermia no es el nuestro, y porque el factor que más pesa en la factura no tiene nada que ver con el tiempo que hace fuera.
Empecemos por lo básico. Una bomba de calor no fabrica calor, lo mueve. Es un frigorífico funcionando al revés. En lugar de sacar el calor de dentro de la nevera y tirarlo a tu cocina, lo coge del aire de la calle y lo mete en tu casa. Y mover calor cuesta mucho menos que producirlo quemando algo.
Lo que estropea el rendimiento no es la lluvia
El indicador que mide esto es el COP, que dice cuántas unidades de calor entrega el equipo por cada unidad de electricidad que consume. Un COP de 3,5 significa 3,5 kWh de calor por cada kWh pagado.
Aquí está el dato qimportante. Según el estudio del IDAE sobre bombas de calor, el COP medio del parque instalado en España es de 3,51, y al desglosarlo por zona climática los valores se mueven entre 3,45 y 3,56. Once centésimas de diferencia entre las zonas frías y las cálidas del país. El 57% de los equipos se sitúa entre 3 y 4.
Entre la zona climática más fría de España y la más templada, el rendimiento medio de una bomba de calor se mueve once centésimas.
Lo que sí castiga a una aerotermia son las temperaturas bajo cero sostenidas, y eso en la cornisa cantábrica es excepcional. Los valores climatológicos normales de AEMET para la estación de Bilbao (Loiu), serie 1981-2010, dan una media de las temperaturas mínimas de 5,1 °C en enero y en febrero, y de 5,9 °C en diciembre. La media anual de mínimas es de 9,9 °C.
Nuestro invierno pasa la mayor parte del tiempo en la franja donde una bomba de calor trabaja cómoda. Los inviernos que hunden un COP son los de Soria o Teruel.
La humedad sí tiene su peaje, y se llama desescarche
Donde la objeción acierta es en la humedad. Con aire húmedo y temperaturas cercanas a cero se forma escarcha en el intercambiador exterior. Cuando eso pasa, el equipo invierte el ciclo unos minutos para deshelarlo, y durante esos minutos consume sin calentar la casa.
Es un peaje real del clima atlántico. Son ciclos puntuales, concentrados en las mañanas más frías y húmedas del año, y los equipos actuales los activan por demanda en lugar de por reloj, así que su peso sobre el consumo anual es limitado.
El número que más manda es la temperatura del agua
Hay un factor que pesa más que el clima, y es a qué temperatura le pides el agua al equipo.
La metodología del IDAE lo explica sin ambigüedad. El rendimiento estacional se obtiene corrigiendo el COP nominal con un factor que, en palabras del propio estudio, “tiene en cuenta la diferencia entre la temperatura de distribución o uso y la temperatura para la cual se ha obtenido el COP”. Cuanto más caliente le pides el agua, más cae el rendimiento. El IDAE desarrolla el cálculo completo en su guía de rendimiento medio estacional.
Por eso una misma instalación de aerotermia puede dar resultados muy distintos en dos casas idénticas. Con suelo radiante trabajando a 33 o 35 °C, la bomba de calor va holgada. Con radiadores antiguos pidiendo 60 °C, el mismo equipo se ahoga y la factura lo nota.
Los documentos reconocidos del RITE recogen las prestaciones medias estacionales de referencia, y para que el calor de una bomba cuente como renovable se exige un rendimiento estacional superior a 2,5. Ese 2,5 es el mínimo legal. Como referencia de buen rendimiento se queda corto.
Qué preguntar antes de firmar un presupuesto
Pide dos cosas por escrito. La primera, el rendimiento estacional estimado con la temperatura de impulsión de tu instalación, no con la nominal del catálogo. La segunda, qué pasa con tus emisores actuales, si hay que cambiarlos, si aguantan bajando la temperatura o si conviene una solución mixta.
Y si estabas esperando el momento, el EVE tiene abierta hasta el 30 de septiembre de 2026 una línea de 20 millones de euros para electrificar el calor con bombas de calor, con un requisito que pilla a mucha gente. Hay que solicitarla antes de firmar el contrato. Si quieres que hagamos ese cálculo con los números de tu casa, dínoslo.
Fuentes
- IDAE – Estudio sobre el parque de bombas de calor en España
- IDAE – Guía técnica del rendimiento medio estacional
- MITECO – Prestaciones medias estacionales de las bombas de calor (documentos reconocidos del RITE)
- AEMET – Valores climatológicos normales: Bilbao Aeropuerto (1981-2010)
- EVE – Programa de ayudas a la generación eléctrica para autoconsumo y la electrificación de los consumos térmicos mediante energías renovables

